El abuso doméstico en la madurez

El abuso doméstico en la madurez se refiere a las personas que tienen 50 años de edad o más y que son víctimas de los daños que les causan su pareja, su cónyuge, un hijo adulto u otro miembro de la familia. Un problema de salud o una discapacidad pueden hacer que una persona mayor tenga menos posibilidades de buscar ayuda. El abuso puede ser físico, emocional, verbal, sexual o económico.

El abuso en la madurez puede manifestarse de varias maneras. Puede implicar quitarle a la persona la posibilidad de tomar decisiones con relación a las comidas, al descanso o a las actividades. Puede implicar forzar a la persona a tener relaciones sexuales o a ver escenas de sexo. Puede implicar darle a la persona una dosis de medicación que sea excesiva o insuficiente.

Los abusadores también pueden hacer lo siguiente:

  • herir o asustar a la persona 
  • mantener a la persona alejada de los amigos y de la familia
  • culpar a la persona o hacerla sentir mal
  • amenazar a la persona o gritarle
  • rehusarse a llevar a la persona al médico
  • castigar o mantener a la persona encerrada

Es posible que una persona mayor que sea víctima de abuso tenga:

  • moretones u otras marcas en el cuerpo torceduras o quebraduras de huesos
  • anteojos o gafas ―u otros artículos que les ayudan a ver, oír o caminar ― rotos
  • facturas sin pagar

Es posible que una persona mayor que sea víctima de abuso no tenga:

  • suficientes alimentos o los productos adecuados para comer 
  • ropa adecuada para la estación del año
  • buena higiene

Es posible que la persona esté triste o asustada y que no pueda salir de la situación de abuso. Irse del lugar donde vive podría significar perder dinero o el hogar, además de perder la familia o el servicio de asistencia de salud. El abuso nunca está bien. Hay que tomar en serio a las personas que lo denuncian.

Para hablar con alguien sobre el abuso en la madurez:

Servicio Nacional de Información sobre el Abuso en la Madurez (por sus siglas en inglés, NCALL)
1-608-255-0539
1-608-255-3560 (TTY para sordos)
Para obtener más información, visit www.ncall.us.